eventualmente

–¿Por qué estás aca? –dije, sin mirarla a la cara.

–Quiero decir, ¿por qué estás conmigo? Ahora…

–Estoy; porque quiero estar con vos, ahora, en éste momento. –Me respondía con esa voz de nena. El timbre que me encendía.

–Ok, pero es solo que no entiendo porque alguien quiere estar conmigo ahora. Vos sos tan dulce, y buena, y no creo que seas estúpida.

Ella con su vaso de cerveza, me miraba, sentada en un rincón.

Yo le devolvia la mirada, y sabía que lo hacia con fuerza. Pero todavía no la lastimaba.

–O sea, no entiendo que haces con alguien como yo, si yo estuviera en tu lugar, solo estaría con un tarado como yo si pudiera sacarle algo.

Y continué con mi monologo.

–Si fuera al reves, dejame armar el experimento. Tengo que maquetarlo, para entender. Ponele, sería yo con una mina, que me guste mucho, que tenga lo que yo quiera. Una rubia o una colorada, con tetas como a mi me gustan, un buen culo; sí, unas tetas de esas que puedo agarrar con toda la mano, las redonditas. Entonces, tengo a esta mina, pero está al caer, todavía no me la cogí, pero la tengo ahí.

¿Y por qué la tengo ahí? …Porque le busque la vuelta, encontré la manera de tenerla, no hablo de una manera universal para cualquier mujer, no, pero para ésta mina si. Le digo lo que quiere escuchar.

Pero no es lo que cualquiera quiere escuchar, no le digo si a todo, la investigué un poco; entonces sé de sus cosas, de lo que hace y es distinto; y le gusta. Entonces le digo; sí, quiero leerte, pero no se lo digo así directamente, sino que me acerco a ella, y descubro lo que hace, gesticulo, hago la misma mímica que haría una persona sorprendida ante algo nuevo. No exagero. Critico un poco, muy poco, suave, pero firme. Y siempre la miro a los ojos. La beso bien. En fin, no me salgo de la raya, y juego un papel de reparto, pero bien ejecutado, con compromiso. ¿Me entendes?

Ahora la tengo donde quiero. Entonces tomo de ella, lo que quiero. –Tengo que darle un sorbo a mi cerveza. Un buen sorbo.

–Sos un estúpido. ¡Eso querias decirme! sos un nene. –Con esos ojos grande me lo decía.

–Si, soy un estúpido, en otro momento seguro que te lo negaría. Pero ahora no. Y sigo sin entender que haces aca conmigo, para que me buscaste.

–Me gustas, o me gustabas, no se, estas diciendo cosas que..

–¿¡Te gusto fisicamente!? Es solo eso, ¿no?, es calentura; eso es lo que te deja cerca mio, esa es la fuente de atracción…Porque eso justo no es lo que quiero, es muy débil, quiero sentir la locura racional, quiero llevarte, llevar a la que sea, del orden de sus dias, al desorden en la vida. Quiero que se repregunte algunas cosas, quiero embarrarme en las lagunas de su cabeza. ¿Qué te puedo decir? Me gusta jugar en esos lugares.

A ésta altura de la conversación, ella solo se preocupaba por tener el vaso lleno, siempre. Yo continuaba, de alguna forma, por lo que habia atrás de ese escote, nada mas.

–¿Qué queres que te diga? Esto soy yo.

Y le dí otro sorbo a la cerveza.

–Y sé que no soy facil en las relaciones, sé que puedo ser mas simple y directo; lo sé. También sé que puedo cambiar eso, puedo acercarme, ceder, cambiar…

Pero no tengo que hacerlo siempre. No puede ser asi. Éste soy yo, así es como soy. Es parte de mi chiste. De otra forma, si cambio siempre, solo voy a terminar siendo un gran actor. –continué.

–¿Sabías que estuve con Javier? –Es lo que ella me dice, mientras mira al suelo.

–Si, lo sabía. Pero tambien sé quien soy. –y levante las palmas a media altura, como diciendo “no hay mas”.

Ella se puso a llorar.

–Hey, no llores. No vale la pena. No valgo la pena, nadie vale la pena. Simplemente está mal que alguien como vos esté mal.

–Anda con Javier, no me jode. Anda con él, dale. –La besé. Ella me apreto las manos.

Se levanto y se fue, creo que al baño. Yo tire mi botella de cerveza por ahí. Busqué la gente, y me mezclé, desaparecí.

posted : Sunday, April 4th, 2010

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