El jugador y la nena
Era un 1ero de enero,
cuando todo comenzaba,
vos largaste a llorar,
y los perros largaban también.
El que la jugo, ganó.
En esa burbuja todo cambió.
Donde las fieras mostraban los dientes;
Ahí aceptaste la invitación.
Querías volver a como era antes,
por eso buscabas el balcón.
Uno levanto tu vestido.
Mirar juntos alguna constelación.
Todo eso siempre fue asi,
terminaba y arrancaba noche tras noche.
Otra era la del jugador,
ahora se paraba de manos en un paño.
Que perdía pelo cada vez que lo notaba,
y que se quemaba la boca cada vez que jugaba.
Y otras también, y ahí quedo
y solo terminó.
Con un par de cartas bajo la manga,
así fue como lo encontró,
en un dia especial
en un enero, el primero, todo termino.