Cuadras

¿Cuántas veces te vi a mi lado mientras recorria esta puta gran ciudad? Parado en una esquina, mirando de reojo, por sobre mi hombro aparecias. Siempre te veia por partes, veia tus ojos, ó sentia tu pelo contra mi cara, gracias al viento, otras veces miraba por encima de tus mejillas.

Pero, ¿qué carajo es éste lugar? Necesito un abrigo para la tormenta.

De todas formas, sé porque estas lejos, quiero decir que, comprendo lo que hice, las vueltas que di, como algunas me cambiaron y todo eso; pero uno no deja de pensar en una mujer.

Hablando de cambios, muchos de mis amigos, esos vagos que conocía, bueno, quedaron en el pasado; y ellos ni siquiera se dieron cuenta. Pero eventualmente algunas chicas los moldearon, solo bastaron una o dos para algunos… Mas bien diria que una mujer los cambió, porque siempre elegían lo mismo, el mismo paquete.

Y aca estoy yo, y se que esto es algo común, nada nuevo. Lo nuevo sería que se escuchen entre ellos, se vean. Desde este lugar, esta esquina, es fácil darse cuenta, los escuché, los ví, finalmente los leí; tal vez por eso estoy aca. Esperando un buen espectáculo, mientras preparo mi numero.

Bien, espero que se note cuan patético soy, ahora, cuan trabado estoy, ahora; que vean algo de mi sonrisa que dispara las risas de fondo.

14:15 – ¡Genial! Tarde a la entrevista, ahora si que no me van a esperar temprano nunca mas.

posted : Monday, December 7th, 2009

tags :